La electricidad es el motor invisible de la vida moderna. Cada foco encendido, cada máquina en movimiento y cada aire acondicionado en temporada de calor dependen de un sistema eléctrico que, en México, atraviesa una etapa decisiva: atender una demanda creciente mientras se impulsa la transición hacia energías más limpias.
Un estudio reciente analiza cómo se produce y consume la electricidad en el país, revelando avances, retos y oportunidades que marcarán el rumbo de la política energética en los próximos años.
☀️ Mucha capacidad, pero no siempre donde se necesita
En México existen más de 80 mil megawatts de capacidad instalada, mientras que la demanda promedio ronda los 50 mil MW. Esto suena a margen suficiente, pero el problema aparece en los picos de consumo y en la distribución regional.
No basta con tener plantas generadoras: la energía debe fluir a través de líneas de transmisión que, en muchos corredores, ya muestran saturación. El reto es claro: mejorar la red para que la electricidad llegue a donde realmente se necesita.
📊 El consumo sigue creciendo
En 2022, México consumió más de 618 mil GWh de electricidad. El crecimiento constante refleja el aumento de la actividad económica, el desarrollo urbano y el mayor acceso a bienes y servicios eléctricos.
Sin embargo, este consumo también trae consigo una pregunta clave: ¿De dónde proviene la energía que usamos?
🏭 Predominio fósil y un avance lento de renovables
Aunque la energía solar y eólica han ganado terreno, la realidad es que los combustibles fósiles siguen dominando. La mayor parte de la electricidad mexicana proviene de ciclos combinados alimentados por gas natural.
En 2021, las renovables apenas alcanzaron alrededor del 16.5% de participación. Esto muestra que la transición energética avanza, pero todavía no a la velocidad que el planeta necesita.
🏠 Generación distribuida: La chispa local
Un punto brillante es la generación distribuida, es decir, los paneles solares en casas, negocios y pequeñas industrias. Estas instalaciones, menores a 500 kW, no requieren permisos complejos y tienen un efecto poderoso:
- Reducen la presión sobre la red.
- Disminuyen pérdidas en transmisión.
- Empoderan a usuarios y comunidades.
Escalar este modelo podría cambiar de manera significativa la forma en que se produce y consume electricidad en México.
🔑 Retos para el futuro inmediato
El estudio señala varios desafíos que no pueden ignorarse:
- Modernizar la red de transmisión para evitar cuellos de botella.
- Dar certeza regulatoria que permita atraer inversiones.
- Garantizar financiamiento accesible, sobre todo en proyectos comunitarios y pequeños.
- Reducir desigualdades regionales, ya que el sur del país aún recibe menos beneficios del sistema eléctrico.
🌍 Hacia un México eléctrico y sostenible
Los datos dejan claro que México tiene la capacidad y el potencial para avanzar hacia una matriz más limpia y confiable. Pero la clave no está solo en sumar más plantas, sino en planear con visión regional, fortalecer la red y dar espacio real a las energías renovables y distribuidas.
La electricidad es más que un servicio: es la base del desarrollo. El futuro energético de México dependerá de las decisiones que se tomen hoy para equilibrar tres prioridades: Confiabilidad, sostenibilidad y equidad.
Ingeniero en Energías Renovables
Dylan Magallanez
Referencia;
Sandoval Villegas , J. C., & Fajardo Pulido, G. A. (2025). Análisis de la Producción y Consumo de la Energía Eléctrica en México. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 9(3), 10383-10400. https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i3.18762