En muchas comunidades de México y Latinoamérica, las soluciones energéticas no tienen que venir únicamente de grandes empresas o gobiernos. Este estudio analiza cómo las comunidades mismas se vuelven agentes de cambio al usar energías renovables con un enfoque social. Se analizan 10 casos exitosos donde los proyectos comunitarios funcionan y perduran en el tiempo.
🏡 Energía descentralizada: Más allá de las redes centrales
El artículo parte de una idea clara: no todos los lugares pueden depender de una red eléctrica centralizada. Las comunidades rurales con escasa cobertura pueden usar generación descentralizada (solar, biomasa, estufas eficientes) para cubrir sus propias necesidades con autonomía.
Estas iniciativas buscan no solo generar electricidad, sino fortalecer la cohesión social, empoderar a los habitantes y responder directamente a problemas locales: Luz confiable, acceso justo y energía de calidad.
⚙️ Innovación social + emprendimiento comunitario
En cada uno de los diez casos analizados, los proyectos combinan energía renovable con innovación social: es decir, no solo técnico sino humano. Se destacan elementos como:
- La participación colectiva en la toma de decisiones sobre el proyecto.
- Transferencia de tecnología: Que la comunidad pueda operar y mantener sus sistemas.
- Modelos organizativos locales, muchas veces sin fines de lucro o cooperativos.
Estos proyectos no solo instalan un panel o una estufa, sino que crean estructuras para que funcionen de forma sostenible con la comunidad como protagonista.
🌞 Tipos de tecnologías usadas
Las iniciativas no se limitan a un tipo de energía renovable. Algunos ejemplos encontrados:
- Solar fotovoltaica: Paneles para generar electricidad a nivel local.
- Solar térmica: Para calefacción o procesos que requieren calor.
- Biomasa residual: Uso de residuos agrícolas para generar energía limpia.
- Estufas ecológicas eficientes: Para reducir consumo de leña y mejorar calidad del aire local.
La diversidad tecnológica permite adaptar la solución al entorno: Clima, recursos locales, cultura y necesidades.
💡 ¿Por qué estos casos funcionan?
Del análisis emergen factores claves que permiten que los proyectos prosperen:
- Aceptación social: Los habitantes son parte del diseño y operación, no simples beneficiarios.
- Sostenibilidad técnica: Mantenimiento accesible y capacitación.
- Apoyo institucional o asociaciones externas: Algunas reciben respaldo técnico, financiero o de organizaciones auxiliares.
- Visión a largo plazo: Pensar más allá del arranque, planeando cómo sostener el proyecto años después.
Estos elementos marcan la diferencia entre proyectos que “parchean” y aquellos que realmente transforman la comunidad.
🌍 Implicaciones para México y más allá
Estos ejemplos comunitarios muestran que la transición energética no debe ser homogénea: puede construirse desde lo local, desde abajo.
Para México esto implica:
- Favorecer políticas públicas que apoyen proyectos comunitarios energéticos.
- Incentivos para tecnologías renovables apropiadas para zonas rurales o de baja densidad.
- Programas de transferencia tecnológica, capacitación y acompañamiento institucional.
- Reconocimiento legal y regulatorio de modelos colectivos de energía.
🔎 Energía con rostro humano
Las energías renovables dejan de ser frías instalaciones y se convierten en herramientas de empoderamiento social. Cuando las comunidades diseñan, operan y son dueñas de sus fuentes de energía, no solo ganan luz: ganan autonomía, dignidad y un futuro más limpio.
Este estudio nos recuerda que la sustentabilidad no es solo técnica: Es profundamente humana.
Ingeniero en Energías Renovables
Dylan Magallanez
Referencia;
Llanderal, D. E. L., & Cedano, K. G. V. (2025, August 14). Aplicaciones comunitarias de las energías renovables en el emprendimiento social e innovación social: Una revisión de casos de éxito. https://sustentabilidades.unam.mx/revista/ojs-app/index.php/smdal/article/view/141