La energía está en el corazón de todo: Nuestra vida diaria, la industria, la movilidad. En América Latina esa energía aún se sustenta en buena parte en combustibles fósiles, lo que genera contaminación, dependencia y desigualdad. Este estudio analiza la matriz energética de la región, identifica los avances en renovables y plantea rutas para avanzar hacia un futuro más limpio y justo.
🔋 Matriz energética latinoamericana: Luces y sombras
El estudio revela algo interesante: aproximadamente el 57 % de la matriz energética de la región ya proviene de fuentes renovables, una cifra que supera la media global cercana al 30 %. Esto se explica por factores como la abundancia de recursos hídricos, zonas ventosas y radiación solar. Pero no todo es brillo: Esa realidad está matizada por la fuerte dependencia aún existente en combustibles fósiles que siguen golpeando al medio ambiente.
Países como Brasil, Uruguay y Chile destacan por su notable crecimiento en generación eólica y solar. Pero en muchos otros países, las barreras estructurales (regulación, infraestructura, costo de capital) limitan que esos recursos se aprovechen al máximo.
⚖️ Barreras que frenan la transición
Aunque los recursos están, los obstáculos pesan:
- Regulación débil o poco coordinada: Muchas leyes aún favorecen lo tradicional frente a lo renovable.
- Infraestructura insuficiente: Las redes de transmisión y distribución no siempre están listas para integrar generación renovable variable.
- Costos de inversión y financiamiento: Construir parques eólicos, solares o instalar redes inteligentes requiere capital que a veces es inaccesible.
- Desigualdad territorial: Regiones remotas no tienen el mismo acceso a proyectos ni incentivos que las ciudades.
El estudio insiste en que el Estado debe tener un papel activo, con políticas claras, incentivos sostenibles y regulación capaz de acelerar el proceso.
🚀 Hacia dónde moverse: Propuestas estratégicas
Para que la transición no quede en promesas, el estudio sugiere líneas de acción concretas:
- Fortalecer la regulación ambiental y energética, con marcos claros para renovables y sanciones al uso indiscriminado de fósiles.
- Desarrollar infraestructuras inteligentes, que puedan manejar flujos energéticos variables y almacenamiento.
- Promover incentivos financieros verdes: Créditos blandos, subsidios, asociaciones público-privadas.
- Impulsar investigación y tecnología local para no depender exclusivamente de importaciones.
- Coordinar esfuerzos a nivel regional para que los países compartan buenas prácticas, tecnología y recursos.
🌿 ¿Por qué importa esto para México y América Latina?
- Porque al mejorar la matriz energética se reducen emisiones de CO₂ y otros contaminantes.
- Porque diversificar las fuentes energéticas fortalece la seguridad energética y reduce vulnerabilidad frente a crisis globales de combustibles.
- Porque genera empleos verdes y activa nuevas cadenas de valor tecnológicas locales.
- Porque en un mundo donde la atención ambiental pesa cada vez más, liderar la transición puede convertirse en una ventaja competitiva.
🔎 Transformar la matriz para asegurar el futuro
La transición energética no se logra solo con paneles instalados ni molinos girando. Requiere visión política, regulación fuerte, inversión estratégica y cooperación regional.
América Latina tiene el potencial (y ya lo ha demostrado). Qué tanto podamos aprovecharlo depende de convertir hoy las propuestas en políticas reales, y los compromisos en acciones. Porque transformar la matriz energética es, en esencia, transformar el futuro.
Ingeniero en Energías Renovables
Dylan Magallanez
Referencia;
Analysis of the Energy Matrix and its Transition toward Sustainable Development in Latin America. (2025). Journal of Scientific and Technological Research Industrial, 6(1), 40-47. https://doi.org/10.47422/jstri.v6i1.60