En 1994, México se convirtió en el primer país latinoamericano en unirse a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Este paso no solo abrió nuevas puertas económicas, sino que también marcó un antes y un después en la política ambiental del país.
Tres décadas después, es momento de hacer balance: ¿Qué tanto ha avanzado México en la protección de su medio ambiente desde que ingresó a este selecto grupo de naciones?
📈Un giro ambiental con respaldo internacional
Antes de 1994, la política ambiental mexicana era limitada. Temas como la calidad del aire o el manejo del agua quedaban en segundo plano. Pero con la entrada a la OCDE, México asumió nuevos compromisos, como:
- Adoptar estándares internacionales de protección ambiental.
- Aceptar evaluaciones periódicas (Environmental Performance Reviews) sobre su desempeño.
- Alinear su legislación con buenas prácticas globales.
Gracias a ello, surgieron reformas clave: actualización de leyes, fortalecimiento institucional, mejora en la calidad del aire y gestión del agua, y avances en la conservación de la biodiversidad.
🌬️ Aire, agua y biodiversidad: ¿cómo hemos mejorado?
Calidad del aire:
Programas como Hoy No Circula y la creación del Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECA) han reducido emisiones en zonas urbanas críticas.
Gestión del agua:
Se promovió una gestión integral con consejos de cuenca y prácticas agrícolas más sostenibles.
Biodiversidad:
Se amplió el Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas y se impulsaron programas de pago por servicios ambientales.
⚠️ ¿Qué desafíos persisten?
A pesar de los logros, México aún enfrenta grandes retos:
- Cambio climático:
Aunque se avanzó en energías limpias (28% en 2023), el país sigue muy dependiente de combustibles fósiles. - Contaminación del aire y del agua:
La regulación es insuficiente, y el tratamiento de aguas residuales sigue rezagado. - Deforestación y pérdida de biodiversidad:
A pesar de programas como Sembrando Vida, la tala ilegal y la expansión urbana afectan gravemente los ecosistemas. - Gestión de residuos:
La infraestructura de reciclaje es escasa y el crecimiento de residuos electrónicos y plásticos plantea nuevos retos.
🤝 El papel de la OCDE: presión, guía y acompañamiento
La OCDE ha sido un actor clave en esta transformación:
- Ha emitido evaluaciones ambientales periódicas (1998, 2003 y 2013) que impulsaron reformas.
- Promueve cooperación internacional y buenas prácticas.
- Fomenta principios como “quien contamina paga”, aplicados en leyes mexicanas.
- Ha reforzado el vínculo entre desarrollo económico y protección ambiental.
🔭 ¿Qué sigue?
Para fortalecer la sostenibilidad ambiental, el artículo propone:
- Invertir más en infraestructura verde y educación ambiental.
- Ampliar el uso de energías renovables y transporte limpio.
- Fortalecer la vigilancia ambiental y la rendición de cuentas.
- Incluir a la sociedad en la toma de decisiones.
La membresía en la OCDE seguirá siendo un motor clave para el cambio, siempre que México mantenga su compromiso político, social y financiero con el medio ambiente.
Ingeniero en Energías Renovables
Dylan Magallanez
Referencia:
Villalón Lozano, Blanca Ileana. 2024. «México Y El Medio Ambiente a Treinta años De Su Ingreso a La OCDE». Revista Mexicana De Política Exterior, n.º 130 (noviembre):199-212. https://revistadigital.sre.gob.mx/index.php/rmpe/article/view/2708.